- El INE reportó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 1,10% en el octavo mes del año, empujado por el encarecimiento de la carne de pollo y la tecnología celular; Oruro y Potosí lideraron los incrementos regionales.

La Paz, Innovapress, 4 sep 2026.- El costo de vida en el territorio nacional mantiene una presión sostenida sobre el bolsillo de la población y enciende las alarmas en el tablero macroeconómico. El Instituto Nacional de Estadística (INE), reportó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento neto de 1,10% en agosto, empujando la inflación acumulada de los primeros ocho meses del año fiscal a un 3,01%.
El indicador consolida una variación interanual a doce meses del 5,02%, posicionando la escalada de precios local como una de las más pronunciadas de la región sudamericana en el presente ciclo.
La autoridad estadística justificó el comportamiento alcista de agosto debido a distorsiones logísticas heredadas de los conflictos sociales del trimestre pasado.
El repunte del IPC se concentró principalmente en el encarecimiento de la carne de pollo durante la primera semana del mes, debido a un retraso crítico en el repoblamiento de las granjas avícolas ocasionado por los 53 días de bloqueos de carreteras reportados entre mayo y junio.
El informe del INE aclara que, a partir de la segunda semana, los precios de este insumo básico mostraron una tendencia descendente asociada a la normalización del ciclo productivo en los valles cochabambinos.
Además de los productos de la canasta familiar como el queso y los almuerzos completos fuera del hogar, la presión inflacionaria impactó de forma directa en el segmento de bienes tecnológicos y de importación, registrándose incrementos notables en la comercialización de aparatos de telefonía móvil celular.
En el análisis del comportamiento territorial, el sismo inflacionario golpeó con mayor dureza a las capitales andinas, donde Oruro lideró el avance con un 1,38%, seguida de Potosí con 1,36%, la conurbación de Santa Cruz con 1,25%, la Región Metropolitana Kanata con 1,19% y el eje La Paz-El Alto con un 1,12%, mientras que la amazónica Cobija reportó un margen negativo de 0,04%.
El indicador actual presiona las metas fiscales fijadas por el Ministerio de Economía. Tras la severa crisis en el transporte y distribución de carburantes, el Banco Central de Bolivia (BCB) sinceró sus previsiones en su último Reporte de Inflación del segundo trimestre, proyectando que el IPC cerrará el año 2026 con una tasa del 9,22%, alertando sobre riesgos internos asociados a la especulación de divisas.
La cifra marca un drástico quiebre frente a la previsión inicial formulada por la administración del presidente Rodrigo Paz, que apuntaba a un techo del 14% anual con el fin de contener el arrastre del 20,4% registrado el año pasado.
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