- Su familia y allegados confirmaron el deceso del intérprete de “Mi viejo”. El artista marcó una época con su música de protesta, su exilio en España y su estrecho lazo político y cultural con Colombia.

Buenos Aires, Innovapress, 7 oct 2026. — El cantautor argentino Piero Antonio Franco De Benedictis, considerado una de las voces más emblemáticas de la música popular y de la canción de protesta en América Latina, falleció este miércoles a los 81 años en la ciudad de Buenos Aires. La noticia fue oficializada por sus familiares y amigos cercanos a través de un documento público difundido en plataformas digitales, provocando inmediatas muestras de pesar en los círculos artísticos del continente.
Nacido en Galípoli (Italia) el 19 de abril de 1945, Piero migró a la Argentina a los tres años de edad junto a su madre y su hermana para radicarse inicialmente en Banfield. Tras un breve paso por la formación eclesiástica en un seminario, abandonó los estudios religiosos en 1963 para trasladarse a la capital bonaerense, donde debutó formalmente en las pantallas televisivas en enero de 1964.
“Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento de nuestro querido Piero, a sus 81 años. Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros. Su luz va a seguir brillando en cada rincón donde su música siga llegando”, expresaron sus allegados de manera oficial.
Exilio y consagración internacional
La carrera de Piero experimentó una proyección internacional decisiva a partir de 1968, cuando consolidó una prolífica sociedad creativa junto al compositor José Tcherkaski, dupla que dio origen a éxitos continentales como “Mi viejo” y “El jardín de los sueños”. Sin embargo, el contenido social de sus producciones lo puso en la mira del régimen militar argentino.
A principios de 1976, tras el golpe de Estado en su país, el cantautor se vio obligado a marcharse al exilio debido a la censura y persecución gatillada por sus populares himnos de protesta “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Que se vayan ellos”. Su exilio lo llevó primero a España, donde se instaló en una finca rural de Madrid, y posteriormente a Bogotá, forjando un lazo indisoluble con Colombia, nación que le otorgó la nacionalidad por adopción en la gestión de 1994.
A su retorno a Buenos Aires a fines de 1981, el artista editó el disco “Calor humano” y volcó sus esfuerzos hacia las causas sociales con la creación de la Fundación Buenas Ondas, enfocada en la asistencia a la niñez y adolescencia vulnerable.
Lazos políticos y activismo
En su faceta de madurez artística, Piero mantuvo un rol activo en la política colombiana, expresando un respaldo formal a las movilizaciones en favor de las víctimas de la violencia paramilitar y de crímenes de Estado.
Durante las campañas presidenciales de ese país, se sumó activamente a la promoción electoral del actual mandatario Gustavo Petro en los procesos de 2010, 2018 y en los comicios de 2022. Asimismo, fue uno de los promotores artísticos que defendieron el “Sí” en el plebiscito sobre el Plan de Paz impulsado en su momento por el expresidente Juan Manuel Santos, consolidando un legado donde el arte y la militancia social caminaron en una misma dirección.
IP/RDC






