- Piden todo el peso de la ley para los traficantes de la vida silvestre.

Oruro, Cochabamba, Innovapress, 14 oct 2025.- Un operativo de la Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma) confiscó al menos 28 loros silvestres enviados como encomienda desde Cochabamba hacia Oruro, ocultos en cinco cajas. Mientras en Quillacollo comercializaban erizos.
El director nacional de Pofoma, Carlos Chispas, informó que el pasado sábado a eso de las 14:30, se supo del traslado ilegal de vida silvestre. “La dirección departamental identificó el vehículo utilizado para transportar a los 28 loritos y realizó un seguimiento hasta su lugar de destino”, explicó.
«Se encontraron 28 loros que fueron enviados desde la ciudad de Cochabamba (centro) en diferentes cajas para, presumiblemente ser llevados al país vecino de Chile donde estos animales son comercializados» como mascotas, precisó el jefe policial.
Al llegar la encomienda a la Terminal de Buses, un hombre se presentó para reclamar las cajas. Al abrirlas, los efectivos constataron que contenían entre cinco y siete loros por caja, totalizando 28 ejemplares. El hombre fue aprehendido de inmediato.
Horas más tarde, en un trabajo coordinado con Pofoma Cochabamba, se logró detener a una mujer que habría realizado el envío y la venta de los loros. Ambos están acusados de tráfico de vida silvestre y podrían recibir hasta 8 años de cárcel, según las autoridades.
“El operativo demuestra la importancia de la coordinación entre departamentos para combatir el comercio ilegal de especies protegidas”, señaló Ramos.
Erizos
En operativo similar, Pofoma-Cochabamba, desarticuló una red dedicada al tráfico ilegal de fauna silvestre, lograbdo la aprehensión de cuatro personas implicadas.
Según Chispas, el primer operativo se desarrolló en Quillacollo, luego de varios meses de patrullaje cibernético y seguimiento en redes sociales.
“Se ha podido desbaratar esta red de tráfico de especies silvestres. Este trabajo se realizó a través de vigilancia en redes sociales, donde se detectó la venta ilegal de erizos, una especie exótica no originaria ni de Bolivia ni de América Latina”, explicó la autoridad.
Los implicados fueron puestos a disposición del Ministerio Público mientras Pofoma continúa con las pesquisas.
El tráfico de vida silvestre es un delito en Bolivia y se sanciona con penas de dos a ocho años de cárcel.
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IP/RDC






