- Mineros cooperativistas y policías antimotines se enfrentaron, rompieron cercos policiales en su intento de entrar hasta kilómetro cero. La sede de Gobierno, víctima de irracionales posturas de uno y otro lado. Tras el sostenido enfrentamiento, heridos y detenidos.


La Paz, Innovapress, 14 may 2026.- Una jornada de violencia es la que se vivió este jueves en La Paz, sede administrativa, política del país cuyas calles y avenidas fueron verdaderos escenarios de campos de batalla entre mineros cooperativistas y efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales-UTOP.
Habían llegado una noche antes en camiones hasta El Alto. Al amanecer del jueves el objetivo estaba claro para los mineros cooperativistas, llegar hasta plaza Murillo.
En una masiva marcha de miles de mineros, con cascos y la Tricolor, mochilas y al interior dinamitas portando carteles y entonando estribillos en contra del Gobierno de Rodrigo Paz fueron descendiendo por la antigua carretera Naciones Unidas.
Pasaron por la Portada, Kollasuyo, Entre Ríos, tomaron la avenida Baptista, Garita de Lima, Tumusla, Eguino, Pando, y cuando llegaron hasta la avenida Montes, ya en el corazón mismo de la urbe, los ánimos se caldearon.
Era ya el mediodía, en el frente tenían a los efectivos policiales antimotines fuertemente parapetados y armados cual se si tratase de una guerra.

Todo el perímetro de seguridad del centro del poder político donde se emplazan la Casa de Gobierno, Palacio Quemado, la Asamblea Legislativa estuvo custodiado por la policía. Rejas, cuerdas, cadenas, armaduras de fierro, por detrás los carros Neptuno esperaban a los mineros. Más allá, policías en motocicletas armados con material no letal.
El primer estallido se dio en inmediaciones de las calles Genaro Sanjinez y Mercado, allí donde funciona el Ministerio de Trabajo, la detonación de un fragmento de dinamita ocasionó la reacción policial con la profusión de agentes químicos, gases a diestra y siniestra que se replicaron por otras intersecciones.
En la esquina de la Vicepresidencia, los mineros voltearon las armaduras de fierro, hicieron retroceder a los efectivos, pero los demás anillos de seguridad reaccionaron siempre custodiando kilómetro cero.
La avenida Mariscal Santa Cruz, columna vertebral en el centro de La Paz, las esquinas de la Facultad de Ingeniería, Obelisco, Camacho, San Francisco, la calle Honda, Potosí, Colón, por la parte de arriba lo propio, en cercanías de la Alcaldía, eran verdaderos campos de batalla.
Los negocios, pensiones, restaurantes, oficinas y otros obligados a cerrar. En mucho tiempo, La Paz no había soportado semejantes enfrentamientos de manera sostenida.
En medio de la violencia, se registraron detenciones de varios cooperativistas mineros que fueron sorprendidos lanzando dinamitas sobre la humanidad de los agentes policiales.
También hubo heridos en ambas filas y fueron evacuados hasta centros de salud.

Demanda
Los cooperativistas mineros, aclararon que sus demandas están al margen de los de la COB. Piden la garantía inmediata del suministro de diésel y gasolina para sus labores, además de asegurar la provisión de explosivos (dinamita).
Respeto a la Institucionalidad: Exigen el respeto a su ente matriz-Fedecomin, rechazan la creación de dirigencias paralelas por parte del Gobierno.
Libertad de Áreas de Trabajo: Solicitan la liberación de nuevas áreas para el desarrollo de sus actividades productivas.
En medio de la tensa jornada, la dirigencia de Fedecomin registraba un acercamiento con el presidente Rodrigo Paz y su equipo en Casa Grande del Pueblo.
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IP/RDC





