- La Fundación ve inviable seguir manteniendo la subvención al GLP, mientras en Bolivia tiene un costo de Bs 22,50; en países vecinos hasta Bs 200, eso hace que el negocio sea redondo.

El GLP sigue gozando de la subvención del Estado, ¿por cuánto tiempo?/ Imag: YPFB
La Paz, Innovapress, 19 ene 2026.- La Fundación Jubileo alertó este lunes que de seguir la subvención al Gas Licuado de Petróleo (GLP) implica un grave riesgo de desabastecimiento del energético, básico en los hogares bolivianos, dado el contrabando que convierte en un “negocio redondo” sacar el producto a países vecinos donde cada cilindro llega a costar inclusive los Bs 200 cuando en Bolivia el producto subvencionado es de Bs 22,50.
“Bolivia está en medio de una crisis energética. Los problemas de abastecimiento de hidrocarburos son consecuencia de un problema más complejo, relacionado con aspectos como la caída en la producción local de hidrocarburos líquidos, escasez de divisas, logística de importación y subvención de precios. La subvención a los hidrocarburos es insostenible, tanto desde una perspectiva fiscal, como energética y económica”, establece Jubileo.
El experto en hidrocarburos de Jubileo, Raúl Velásquez, dice la escasez de GLP en el territorio nacional está vinculada al contrabando hacia países vecinos, donde la garrafa se vende hasta en Bs 150 a Bs 200, frente a los Bs 22,50 que cuesta en Bolivia.
Según dijo, la caída de la producción de gas y la vigencia del subsidio están profundizando la crisis de abastecimiento. En ese marco, avisó que el país tendrá que importar este producto para garantizar el abastecimiento interno.
“El principal incentivo para el contrabando es el precio. Esa brecha hace muy atractivo, es un negocio redondo sacar el GLP del país”, anotó.

Según el especialista, tras la eliminación de la subvención al diésel mediante el Decreto 5516, muchos contrabandistas que antes accionaban con ese combustible se volcaron a la venta ilegal de GLP, que mantiene el subsidio. “Los que traficaban diésel ahora se han refugiado en el contrabando de GLP”.
A ello hay que añadirle la caída de la producción de gas natural en un 52% en los últimos 10 años.
Repensar la subvención
El experto esbozó la necesidad de repensar la política de subvenciones. Propuso un retiro gradual del subsidio al GLP, con incrementos de hasta 10% anual, acompañado de una focalización que priorice a las familias más sensibles.
Velásquez reconoció que el control del contrabando es un desafío complejo, especialmente en zonas fronterizas del altiplano. “Controlar la frontera es difícil, pero indispensable. Y al mismo tiempo hay que asegurar que la ayuda estatal llegue a la gente que realmente la necesita”.
Importación
El especialista previno que, de no revertirse la caída productiva, Bolivia podría verse obligada a importar GLP en 2026 y, gas natural, a partir de 2028.
Importar GLP a precios internacionales y venderlo a Bs 22,50 implicaría, dijo, repetir el esquema deficitario que se tuvo con la gasolina y el diésel.
Velásquez sugirió la necesidad de una nueva política hidrocarburífera y energética de largo plazo que incentive la exploración y atraiga inversión.
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