- Una cruz de madera del altar mayor se desprendió e impactó de forma letal contra la cabeza del párroco Patricio Alfredo Sánchez Molinari mientras la eucaristía se transmitía en directo por redes sociales.

Guayaquil, Innovapress, 19 oct 2026.- Una tragedia sin precedentes ha conmocionado a la comunidad católica en Guayaquil, Ecuador. Un sacerdote de la Congregación del Santísimo Redentor perdió la vida de manera trágica y repentina luego de que una pesada cruz de madera se desprendiera por completo del altar mayor y cayera con violencia sobre su cabeza mientras oficiaba la santa misa en el templo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
La víctima fatal fue identificada de forma oficial como el padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien se desempeñaba como párroco titular del céntrico templo ecuatoriano.
El luctuoso percance ocurrió el pasado sábado y el instante preciso del colapso de la estructura religiosa quedó registrado en los videos de las cámaras de seguridad que, en ese momento, transmitían la eucaristía en vivo y en directo para los fieles a través de plataformas digitales.
En los videos filmados se constata el clima de terror y los gritos desesperados de los feligreses presentes en las bancas, quienes al ver desplomarse al clérigo corrieron hacia el presbiterio para prestarle los primeros auxilios manuales.
“¡Padre, padre! ¡Llamen a una ambulancia!”, exclamaban los creyentes consternados instantes antes de que los administradores de la página cortaran abruptamente la señal de transmisión debido a la gravedad de las escenas.
Arquidiócesis de Guayaquil confirma deceso
Horas más tarde, la Arquidiócesis de Guayaquil emitió un comunicado institucional de urgencia firmado por el cardenal arzobispo Luis Cabrera Herrera, validando el trágico fallecimiento de su operador pastoral.
“Informamos que nuestro hermano, padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien se desempeñaba como párroco de la iglesia Perpetuo Socorro, vicaría centro, ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria”, detalló el pronunciamiento eclesiástico, omitiendo precisiones de índole técnica o legal sobre el estado de la infraestructura afectada.
Esta muerte fortuita e impactante reabre un ciclo de luto y misterio dentro de la jurisdicción eclesiástica de Guayaquil, la cual arrastra antecedentes trágicos recientes. En marzo pasado, la institución despidió a otros dos de sus curas estables, Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui, quienes perecieron ahogados en un balneario local cuando intentaban rescatar de las corrientes a un monaguillo de su comitiva parroquial.
La pérdida de Sánchez Molinari provocó también severas muestras de dolor y vigilias de oración en la parroquia San Lorenzo de Vinces, ubicada en la vecina provincia de Los Ríos, demarcación territorial donde el religioso ejerció una prolongada e intensa labor comunitaria y misional años atrás.
Las autoridades ecuatorianas ya iniciaron los peritajes técnicos para determinar si el desprendimiento de la cruz respondió a fallas de mantenimiento estructural o al desgaste de los anclajes del altar.
IP/RDC






