La Paz, 26 de mayo de 2024
funny GIF

Evo Morales revela pugnas internas al interior del MAS que querían que Luis Arce no sea Presidente

-Pidió cuidar al presidente Luis Arce. Dijo que no llegó con sed de venganza. Se dedicará a la cría de pacú.

Innovapress, 11 nov 2020.- El ex presidente Evo Morales arribó este miércoles a la localidad de Chimoré en el corazón mismo del Trópico cochabambino y reveló, en su alocución, que había sectores dentro del propio Movimiento Al Socialismo (MAS) que se negaron a que Luis Arce llegue a la Presidencia de Bolivia.

“Yo siento que viene una dura lucha y tenemos que acompañar, tenemos que cuidar al hermano Lucho presidente. Otro día les informaré de las reuniones (que tuvimos, pero) hay algunos compañeros que no querían que Lucho sea presidente y yo no podía entender, era una cuestión económica, ya (había) empezado la crisis y necesitábamos otro candidato”, señaló.

Morales llegó a la región tropical de Cochabamba de Chimoré en horas de la mañana y pasado el mediodía se armó toda una fiesta de recibimiento en inmediaciones del aeropuerto de esa localidad hasta donde acudieron cientos de militantes y simpatizantes de esa fuerza política de la que el propio ex mandatario sigue siendo Presidente.

Morales estuvo acompañado del ex vicepresidente Álvaro García Linera, del ex ministro de Gobierno y embajador ante las Naciones Unidas, Sacha Llorenti, el ex canciller Diego Pari y otras personalidades, además de dirigentes cocaleros, los presidente de las cámaras legislativas y otros.

Morales se apostará en su chaco, que está ubicado en el sindicato San Francisco en las proximidades a Villa Tunari, aunque hay versiones que podría residir en Lauca Ñ, donde, según el propio Morales, se dedicará a la cría de pacú que es pez de los ríos de la región.

“Entonces, no nos hemos equivocado en elegir al hermano Lucho (como) candidato (porque) ganamos (las elecciones)”, enfatizó Morales en su principal bastión, la región cocalera del Chapare y del Trópico cochabambino.

Por eso, insistió en que hay que cuidar esta nueva victoria electoral del MAS y también seguir defendiendo el denominado “proceso de cambio”, que durante su gestión impulsó y defendió.

Morales cumplió 364 días, le faltó un día para cumplir el año, fuera de Bolivia y a su retorno se sintió que sigue siendo uno de los principales líderes, sino el más importante, de la política boliviana dado su arrastre y poder de convocatoria pese a que sobre él pesan una serie de acusaciones sobre terrorismo, fraude, pedofilia y estupro, procesos que siguen abiertos y de los cuales aún tendrá que defenderse.

“Tenemos que tener una buena lectura política para defender nuestro proceso de cambio, pero yo digo, con esta clase de actos, realmente derrotamos a la derecha y vamos a seguir derrotando a la derecha porque somos un pueblo organizado y movilizado, que tiene un proyecto político, que tiene su programa y que hemos demostrado en corto tiempo cómo se puede cambiar Bolivia”, acotó.

Tras su recorrido que incluyó su suelo natal en Orinoca – Oruro, Morales ahora se muestra conciliador y que en él no prima ningún sentimiento ni sed de venganza tal como lo expresó el propio ex presidente.

“Hermanos y hermanas, yo vuelvo y quiero decirles no soy vengativo, no vengo a vengarme con nadie, solo quiero decir que me dejen trabajar, somos trabajadores”, señaló.

El ex presidente inició su camino de retorno al país el pasado domingo. En principio se trasladó por vía área desde Buenos Aires hasta Jujuy, luego viajó por vía terrestre hasta La Quiaca y el lunes ingresó al territorio boliviano por Villazón hasta donde lo acompañó el presidente de Argentina, Alberto Fernández.

“Estoy impresionado, (pero) esta es la unidad del pueblo boliviano”, enfatizó Morales.

Pidió “unidad” sin marginar a los fundadores del proceso, ex dirigentes o ex autoridades, dando prioridad a las nuevas generaciones.

“Ahora nuestra tarea es cómo integrar los pueblos y cómo recuperar alguna gente que está confundida”, dijo.

Tanto Evo Morales como Álvaro García se presentaron como víctimas de un supuesto golpe de Estado y acusaron a los Estados Unidos y políticos de la oposición de ser autores del derrocamiento en noviembre de 2019, supuestamente, por intereses sobre el litio boliviano.

Por su parte, García rememoró que el año pasado gente maligna se apropió del país, cuando “quemaron la casa del presidente Evo, mataron a 34 personas en Senkata y Sacaba y 800 quedaron heridas”.

“Una pandilla de ladrones” controló el país durante un año y acusó a Jorge Tuto Quiroga, Carlos Mesa, Jeanine Añez y Arturo Murillo de haber facilitado que toda la “escoria política se una para destruir al Estado y destruir las conquistas sociales”. “Son basura de la historia”, sentenció.

IP/MP

Send this to a friend