- Analistas no ven otra alternativa ante la crisis que el cambio de Gobierno. Samuel y Tuto lideran las encuestas, todo hace prever que la segunda vuelta será entre estos dos aspirantes. Se impone un ‘voto oculto’ que las fuerzas deben convencer.

Por Marcelo Padilla
La Paz, Innovapress, 26 jul 2025.- A menos de 20 días del verificativo, los candidatos apuran sus campañas presidenciales en un clima marcado por la presión social, la amenaza de violencia, un oficialismo dividido y de sectores afines a Evo Morales de que no permitirán los comicios; no obstante, desde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) la jornada eleccionaria está garantizada.
Aunque la protesta se desactivó tras dos semanas de bloqueos en junio, en las que murieron seis personas, los mensajes de ruptura del orden constitucional siguen activos, una muestra de ello, las expresiones de Ruth Nina, la líder de PAN-Bol, aliada de Morales.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó las amenazas y denunció ataques por parte de actores políticos y sociales que buscan condicionar sus decisiones. El organismo advirtió que no cederá ante presiones ni intereses sectoriales y ratificó que garantizará la transparencia y legalidad del proceso del 17 de agosto.
María Teresa Zegada, socióloga y analista política, considera que los sectores alineados con Morales representan el “factor más disonante” del panorama actual. Advirtió que existen dudas sobre si permitirán la votación en zonas como el Trópico de Cochabamba, bastión sindical e histórico del expresidente.
A pesar del malestar acumulado, el resto del país atraviesa una suerte de pausa social. Zegada sostuvo que hay una expectativa sostenida en relación con lo que puedan definir las urnas. «La movilización y la conflictividad de meses anteriores no se reflejan hoy con la misma intensidad», señaló.
Dice que la desconfianza hacia las principales fuerzas continúa siendo alta, lo que favorece la dispersión del voto.
Para estas contiendas están habilitados para votar 7.937.138 ciudadanos, de los cuales 369.931 residen fuera del país.
Además del TSE, al menos seis misiones internacionales acompañarán la elección, entre ellas la Unión Europea, la OEA, Uniore y otras plataformas regionales. También se sumarán redes ciudadanas locales como “Cuidemos el voto 2025”.

Doria Medina y Quiroga lideran las encuestas
Los sondeos hasta ahora muestran un escenario abierto. El empresario Samuel Doria Medina y el expresidente Jorge Tuto Quiroga, ambos cercanos a la derecha, aparecen al frente, con diferencias mínimas en la intención de voto en todas las encuestas de los medios de comunicación. Más abajo figuran el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, quien se presenta fuera del Movimiento Al Socialismo (MAS) y el actual alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa.
Zegada remarcó que aún persiste un alto porcentaje de indecisos, votos en blanco y nulos, lo que configura un “voto oculto” con capacidad de alterar cualquier proyección. “El escenario está estancado en términos de intención, pero todavía no consolidado”.
Gobernabilidad
La analista recordó lo ocurrido en las elecciones de 2020, cuando se proyectaba una segunda vuelta entre Luis Arce y Carlos Mesa, pero el MAS se impuso con mayoría absoluta. “Ese antecedente obliga a tomar con cautela las encuestas”, anotó.
También advirtió que, sea quien sea el nuevo presidente, deberá construir acuerdos políticos sólidos para enfrentar el desgaste económico. Sin mayorías claras ni un liderazgo dominante, los márgenes de gobernabilidad serán limitados.

Bolivia no tiene otra salida ante la crisis
El analista político Gonzalo Mendieta subraya que la situación económica del país es muy compleja para los bolivianos y que no tienen «otra salida política que las elecciones”.
“Creo que vamos a llegar a las elecciones con una precariedad extrema. Este Gobierno no quiere y no tiene el apoyo político necesario para dictar medidas de ajuste para revertir el declive de la economía”, apunta.
De su parte, el analista político Vladimir Torrez comenta que, en efecto, “el factor económico es decisivo al momento de hablar de propuestas electorales” porque la “situación económica va a empeorar, no se sabe si de golpe o gradualmente”.
Agrega que en su experiencia sintió “mucho dolor” al haber cambiado los pesos bolivianos en dólares y comprobar que la moneda boliviana “se está convirtiendo en papel”. La cotización del dólar oficial es de Bs 6,87, mientras que la paralela ha llegado incluso a Bs 20.
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IP/RDC






