- El canciller Fernando Aramayo buscó el respaldo hemisférico en medio de la crisis social que soporta el país.

Fernando Aramayo buscó el respaldo hemisférico en el Consejo Permanente de la OEA que sesionó por la situación particular de Bolivia/ Composición Innovapress
La Paz, Innovapress, 20 may 2026.- Bolivia a través del canciller Fernando Aramayo, denunció este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) el intento de deponer el mandato del presidente Rodrigo Paz a algo más de medio año de haber ascendido al Gobierno.
En jefe de la diplomacia boliviana develó el escenario de convulsión y desestabilización y pidió el respaldo hemisférico para preservar el orden democrático y solicitó el seguimiento político del organismo regional.
Aramayo de manera virtual desde La Paz expuso la posición oficial sobre el conflicto que, según el Gobierno, ya supera los 20 días y mantiene cercada a La Paz con drásticas consecuencias económicas y sociales.
“Bolivia desea solicitar el acompañamiento político y el seguimiento atento del señor secretario general de la Organización de los Estados Americanos (…) a fin de contribuir al fortalecimiento del diálogo democrático, la preservación de la institucionalidad y la paz social en nuestro país”, apostilló Aramayo.
Pidió al sistema interamericano “condenar toda forma de violencia política, coerción organizada y acciones destinadas a alterar el normal funcionamiento institucional del Estado”, además de expresar solidaridad con la población boliviana, a la que definió como la principal afectada por las consecuencias del conflicto.
De su lado, en Washington, el vicecanciller Carlos Paz describió un escenario de “conflictividad social compleja” en medio de una transición económica e institucional marcada por desequilibrios heredados: caída de ingresos hidrocarburíferos, debilitamiento de reservas internacionales, presión inflacionaria y tiranteces fiscales.
“Durante las últimas semanas, diversos bloqueos instalados en rutas estratégicas de la red vial nacional, que han superado los 60 puntos de interrupción, han generado severas afectaciones al abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal”, apuntó.
Añadió que el conflicto ha comprometido el funcionamiento de hospitales, dificultado el acceso a servicios de salud y restringido gravemente la libre circulación de personas y mercancías.
El Gobierno también lamentó la pérdida de vidas humanas por efecto de los bloqueos y los efectos humanitarios derivados del conflicto.
El vicecanciller alertó además sobre la convergencia entre mecanismos de presión extrema y “actores vinculados a economías ilícitas”.
Paz aseguró que el Ejecutivo ha instalado espacios de negociación con distintos sectores sociales, productivos y territoriales, logrando acuerdos en varios casos. Sin embargo, advirtió que la disposición al diálogo no puede interpretarse como renuncia a garantizar servicios esenciales ni la libre circulación.
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IP/RDC





