- El ministro Marcelo Blanco devela graves omisiones jurídicas en el ente regulador, rechaza denuncias de inconstitucionalidad y anuncia un Decreto Supremo inminente para fundar una nueva entidad fiscalizadora.

La Paz, Innovapress, 17 ago 2026.- En medio de la corrupción que la carcomió, ineficiencia y el quiebre institucional más severo en el sector energético en las últimas dos décadas, el Gobierno determinó la disolución y el cierre definitivo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, oficializó este lunes la desactivación de la entidad reguladora tras destapar una serie de deficiencias operativas y omisiones jurídicas críticas frente al desvío masivo de combustibles, anunciando que el presidente Rodrigo Paz emitirá en los próximos días un Decreto Supremo para su reemplazo inmediato por un nuevo organismo dotado de una estructura depurada y personal técnico renovado.
La drástica determinación responde a un profundo malestar en el gabinete económico por la supuesta complicidad pasiva o ineficiencia de los cuadros de fiscalización en medio de la actual crisis del diésel y la gasolina.
Blanco impugnó de forma directa la idoneidad de la ANH, revelando que el detonante de la purga fue la negativa del ente regulador a presentar querellas penales formales contra acopiadores ilegales y clanes de contrabandistas atrapados en flagrancia por las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana, negligencia administrativa que facilitó la posterior liberación judicial de los especuladores.
Fin del monopolio
El titular de Hidrocarburos salió al paso de las críticas jurídicas de sectores de la oposición y exautoridades que catalogaron la supresión de la agencia como un atropello anticonstitucional, desglosando la legalidad detrás de la medida de emergencia:

- Tuición constitucional garantizada: La Carta Magna obliga al Estado a regular de forma estricta la cadena de los hidrocarburos, pero no blinda jurídicamente las siglas ni la vigencia de la actual ANH.
- Enfoque punitivo de fiscalización: La nueva dirección o superintendencia que asuma el control operativo heredará las competencias de fiscalización de tarifas y cupos, pero bajo un modelo de auditoría en tiempo real y tolerancia cero al arbitraje fronterizo.
“Estamos cerrando la ANH para abrir otra nueva empresa, con otra gente. Esto no puede seguir ni va a seguir así. Claro que la institución puede desaparecer; se crea otra que cumpla la misma función, pero con otra manera de enfocar lo que es la regulación del sector”, sentenció Blanco de forma tajante, abriendo la posibilidad de que solo un porcentaje mínimo del personal operativo actual sea reabsorbido tras una rigurosa evaluación de antecedentes.
Promulgación del nuevo decreto
La redacción del Decreto Supremo que sepultará de forma legal a la ANH ya se encuentra concluida en el Ministerio de la Presidencia.
El ministro Blanco justificó que la norma no se hubiese publicado este lunes debido a la acumulación de decretos paralelos vinculados a la reforma de la estructura del Órgano Ejecutivo y los ajustes logísticos derivados de las nuevas tarifas de combustibles para los grandes consumidores (Gracos).
La máxima autoridad energética del país concluyó señalando que este viraje estructural forma parte de un saneamiento estatal profundo, advirtiendo que los vicios, distorsiones y redes de encubrimiento que se incrustaron en el aparato regulador durante más de 25 años no pueden desmantelarse en cuestión de meses. Con esta histórica liquidación institucional, el Gobierno central busca centralizar el control total de los flujos de importación y distribución de carburantes, enviando una señal de máxima severidad a los eslabones técnicos encargados de vigilar las fronteras y los surtidores del país.
Revisa también: ¿Por qué subió el precio del diésel de Bs 9,80 a Bs 18? El Gobierno se sinceraIP/RDC






