- El sector argumenta que el quintal de harina se disparó en el mercado libre y que mantener la tarifa en Bs 0,80 es insostenible; por su parte, Emapa garantizó el abastecimiento de harina a precio preferencial. Se lanzará el aplicativo Geopan para control de la harina.

La Paz, Innovapress, 21 oct 2026.- Luego del alza del precio del litro del diésel, los panificadores, al menos en La Paz, asumieron de facto el incremento del precio de la unidad del pan de batalla de Bs 0,80 a Bs 1, lo que no está permitido por lo que las autoridades advierten con procesos por atentar contra la economía de la población.
El gerente general de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Sergio Siles, dijo a Innovapress que el Ejecutivo hace todos los esfuerzos para garantizar a los panificadores harina a precios preferenciales y con el debido control a fin de que la harina no vaya a parar al mercado negro.
En ello, se alista una negociación de partes para la siguiente semana cuando en una mesa se haga conocer el nuevo mecanismo de abastecimiento, Siles habló del programa “Geopan” que es una aplicativo para el control de la distribución de la harina, entre otros.
“A través de Geopan vamos a georreferenciar y fiscalizar que cada quintal de harina subvencionada llegue directamente a los hornos de los panificadores legalmente constituidos y federados, evitando el desvío ilícito hacia intermediarios o los mercados de reventa especulativa”, explicó Siles, detallando que este sistema neutraliza los argumentos gremiales sobre desabastecimiento de insumos.
“Hemos acordado con el sector panificador podernos volver a reunir el siguiente lunes. Nosotros llevaremos una propuesta, más que de subvención, de un precio de harina justo ya que hoy por hoy encuentras mucha variación en esto”, declaró a tiempo de expresar que “no existe justificativo para elevar el precio a Bs 1”.
Indicó que el incremento del precio del diésel no incide de ninguna manera en el 100 por ciento en los insumos para la elaboración del pan de batalla.
“Estamos seguros que el nuevo modelo de distribución del pan mantendrá el precio del pan con equidad y transparencia”, afirmó.

Panificadores de la Sur de La Paz
La Asociación de Panificadores de la Zona Sur de La Paz consolidó el incremento en el precio del pan de batalla de Bs 0,80 a Bs 1 por unidad. La drástica medida se aplica de forma directa en los puestos de abasto y tiendas de barrios como Obrajes, Calacoto, Alto Obrajes, La Florida y Llojeta, provocando el rotundo rechazo de la población.
El presidente de la organización de panificadores, Franz Marca, fundamentó la determinación señalando que el costo de producción se volvió insostenible en el último mes debido a factores externos.
Según expuso, el quintal de harina importada se disparó en los mercados locales hasta alcanzar una banda que oscila entre los Bs 370 y Bs 380, a lo que se suma el encarecimiento generalizado de insumos básicos como la manteca y el azúcar, además de las dificultades logísticas asociadas al suministro de combustibles.
“El panificador ya está trabajando a pérdida. Hemos tratado de aguantar, pero la nivelación a un boliviano es obligatoria si no queremos cerrar los hornos”, aseveró Marca.
No hay autorización
De su lado, el viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, enfatizó que no existe ninguna disposición que convalide el cobro de Bs 1 implementado fácticamente por los panificadores de la zona Sur. La autoridad recordó que el convenio nacional sigue plenamente vigente y exhortó a los gobiernos municipales a ejercer sus competencias de fiscalización estricta en los centros de abasto.
“El precio del pan de batalla está resguardado para proteger la economía de las familias bolivianas. Hemos acordado una pausa técnica con las confederaciones oficiales para analizar sus demandas regulatorias de manera interna, por lo que cualquier cobro por encima de los 80 centavos constituye una especulación arbitraria que debe ser sancionada por los municipios locales”, declaró Serrano.
Durante los recorridos efectuados por autoridades y juntas vecinales en los centros de abasto de la zona Sur, la indignación ciudadana fue evidente. Varias amas de casa denunciaron en las tiendas de barrio que, además de cobrar Bs 1 por unidad, los panaderos continúan disminuyendo el gramaje estándar del alimento, entregando piezas que no cumplen con el peso mínimo establecido por norma de 60 gramos. La problemática amenaza con expandirse al resto de la sede de Gobierno.
IP/RDC






