- El presidente interino del ente emisor, David Espinoza, defendió el esquema flexible frente a la oferta y demanda; asegura que la inflación cerrará en un dígito y evalúa liberar hasta 250 millones de dólares dejando de comprar oro local.

La Paz, Innovapress, 1 sep 2026.- La cotización de la moneda extranjera en el mercado nacional consolida una tendencia alcista sin pausas que golpea el bolsillo de la población y redefine la política monetaria de Palacio Quemado. El presidente interino del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, intentó minimizar el impacto de la escalada diaria de la divisa estadounidense al asegurar que el régimen cambiario flexible actual es adecuado y que no genera incertidumbre en el poder adquisitivo.
Sin embargo, los datos técnicos del propio sistema financiero desnudan una realidad compleja para el eje troncal: el tipo de cambio oficial rompió de forma sistemática sus propios récords y superó holgadamente la franja de los 12,12 bolivianos por unidad, llegando a registrar picos de hasta 12,20 bolivianos en diversas operaciones bancarias.
“Cuando sea requerido y necesario, vamos a intervenir el mercado cambiario. No defendemos un tipo de cambio específico en un régimen cambiario de tipo de cambio flexible”, justificó Espinoza en una conferencia de prensa este martes, desmarcando a la institución de la histórica obligación de mantener un precio fijo.
El titular del BCB argumentó que la volatilidad actual responde exclusivamente a la fluctuación natural de las fuerzas de la oferta y la demanda, y descartó que el desborde cambiario vaya a desatar una espiral inflacionaria similar a la crisis fiscal del año pasado, cuando el índice de precios trepó al 25%.
Según sus proyecciones oficiales, la inflación para el cierre de la presente gestión se mantendrá bajo estricto control técnico, estimando una tasa de un solo dígito situada exactamente en el 9,22%.
Frente a la asfixia por la escasez de billetes verdes en las bóvedas, el directivo del ente emisor adelantó la implementación de un paquete de medidas de contingencia orientadas a inyectar liquidez inmediata al sistema financiero.
Entre los planes bajo análisis, el BCB evalúa suspender temporalmente la compra de oro en el mercado interno una vez que logre cubrir sus compromisos contractuales pendientes. Esta reforma táctica, de acuerdo con los cálculos institucionales expuestos en la laptop del laboratorio económico, inyectaría de forma directa entre 150 y 250 millones de dólares a los balances de la banca privada, permitiendo abastecer de forma prioritaria la demanda acumulada de las empresas importadoras y de los hogares.
El remate del balance oficial sirvió para que el BCB intente infundir credibilidad corporativa ante el mercado cambiario, asegurando que el Estado posee el respaldo financiero suficiente para mitigar cualquier movimiento abrupto o especulativo.
Espinoza detalló que la entidad acumuló más de 400 millones de dólares en reservas genuinas gracias a la repatriación de divisas que la banca mantenía en el exterior, consolidando un colchón de 1.134 millones de dólares en reservas líquidas para contrarrestar la volatilidad de un mercado que negocia un promedio de 36 millones de dólares diarios.
Asimismo, el titular garantizó la continuidad del cronograma de devolución de depósitos en dólares, informando que ya se entregaron más de 75 millones de dólares en efectivo físico desde sus bóvedas, logrando cubrir al 91% de los hogares ahorristas del país.
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