- Lamentan la falta de formación en relaciones internacionales del actual ministro Héctor Huanca; denuncian que su función se vio reducida frente al protagonismo de la cartera de la Presidencia en Nueva York. Hasta ahora solo Lupo y Camacho fueron designados ante la OEA y en Paraguay respectivamente.

Por Marcelo Padilla
La Paz, Innovapress, 26 sep 2026.- El perfil profesional y la capacidad de gestión del ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Héctor Huanca, ingresaron al centro del debate político, donde exdiplomáticos y políticos observaron que la autoridad carece de una carrera diplomática. Los cuestionamientos se agudizan tras la participación de la comitiva oficial boliviana en la 81 Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York, lo que agrava que, en casi 1 año de Gobierno, el servicio exterior esté venido a menos.
De acuerdo con el exembajador ante la ONU y excanciller, Diego Pary, la conducción de la política exterior boliviana ha evidenciado un aparente desplazamiento de funciones institucionales. Argumentó que el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, asumió un protagonismo inusual en los foros de alto nivel internacional, relegando las atribuciones específicas de Huanca al soporte de actividades secundarias de la delegación presidencial.
“Vemos más a un ministro de la Presidencia ejerciendo el cargo de canciller, y al canciller más como un vicecanciller, digamos, ayudando en las actividades que se desarrollan en Naciones Unidas y también dentro de la dinámica nacional”, afirmó Pary, instando a que el jefe de la diplomacia recupere la representación del Estado en los bloques multilaterales.
Trayectoria de Huanca
La hoja de vida provista por el Ministerio de Relaciones Exteriores detalla que Héctor Huanca es abogado de profesión graduado en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y posee especialidades académicas vinculadas a los derechos fundamentales y la resolución de conflictos sociales.
Gran parte de su desempeño laboral previo se concentró durante 15 años en la Defensoría del Pueblo y programas de mediación auspiciados por la Cooperación Suiza, habiendo ingresado al Ejecutivo a fines de 2025 únicamente para el Viceministerio de Gestión Consular.

Desde la Comisión de Política Internacional señalaron que la falta de formación especializada en la Academia Diplomática Plurinacional debilita la posición de Bolivia en la negociación de tratados estratégicos. Advirtieron que el actual mandatario Rodrigo Paz priorizó un perfil de concertación social interna por encima de un cuadro técnico con redes de relacionamiento internacional consolidadas.
La respuesta del Canciller
Frente a la ola de críticas y de la oposición, el propio ministro Huanca salió al frente en Estados Unidos para defender el nuevo rumbo de la diplomacia boliviana y justificar su enfoque pragmático. La autoridad descartó que exista una pérdida de espacios y aseguró que la gestión presidencial prioriza el bienestar económico sobre los debates ideológicos de gestiones pasadas.
“Bolivia atraviesa una nueva etapa de su política exterior: una etapa de mayor apertura al mundo, de diplomacia orientada a resultados y de un relacionamiento internacional pragmático, pensado como instrumento para el desarrollo, la modernización y el bienestar de nuestra población”, remarcó Huanca, ratificando que el país continuará buscando la atracción de inversiones y transferencia tecnológica en todos los foros multilaterales.
Servicio exterior
No obstante, en el mapa de la representación diplomática de Bolivia en el exterior continúa operando con severas limitaciones institucionales, registrándose únicamente dos nombramientos oficiales de embajadores validados por el Poder Legislativo a casi un año de la instalación del Gobierno de Rodrigo Paz.
Hasta la fecha, los únicos expedientes completados y aprobados tras pasar por las comisiones legislativas corresponden al exministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y al exgobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho. Ambos perfiles de confianza política del Ejecutivo fueron ratificados en sesiones reservadas de la Cámara Alta para asumir misiones específicas en el plano continental.
En el caso de Camacho, la exautoridad cruceña juró formalmente ante la Cancillería a mediados de septiembre como el nuevo embajador extraordinario de Bolivia ante la República del Paraguay.

La delegación asignada en Asunción tiene el mandato prioritario de dinamizar los convenios viales y el flujo logístico comercial fronterizo.
Por su parte, Lupo fue reubicado en el aparato estatal tras su salida del gabinete ministerial, siendo enviado como representante permanente ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) con sede en Washington.
Estas dos designaciones puntuales fueron por invitación directa del iefe de Estado, el Ministerio de Relaciones Exteriores no ha remitido nuevas listas de postulantes para cubrir las jefaturas de misión en plazas estratégicas de Europa, Asia y el resto de la región latinoamericana. La inacción en el envío de las nóminas ha provocado que decenas de embajadas y consulados permanezcan bajo la administración interina de encargados de negocios, debilitando la capacidad de negociación del Estado.
Desde las comisiones de Política Internacional de la Asamblea advirtieron que mantener el servicio exterior descabezado por casi un año traba la homologación de convenios comerciales, perjudica los trámites consulares de los residentes bolivianos fuera del país y contradice el discurso oficial de inserción en los mercados financieros globales.
El senador Freddy Castillo advirtió que, si Cancillería no remite las listas en los próximos días, “exigirán explicaciones”.
“Necesitamos tener representación diplomática para coordinar distintos temas de ayuda internacional, acuerdos bilaterales”, declaró el legislador. Lademora afecta a miles de residentes bolivianos en el extranjero, que carecen de representación consular.
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