- El Consejo Permanente considerará este miércoles la solicitud formal del gobierno de Rodrigo Paz para desplegar observadores internacionales. El anuncio coincide con la revelación del ministro Fernando Aramayo sobre el inminente arribo de un contingente militar multinacional coordinado con Estados Unidos para contener al crimen organizado.

La Paz, Washington, Innovapress, 21 sep 2026.- El impacto de la crisis social y la violencia delictiva en Bolivia se traslada formalmente al tablero diplomático continental. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrará este miércoles 23 de septiembre una sesión ordinaria en su sede de Washington para considerar de forma prioritaria la solicitud formal del Estado Plurinacional de Bolivia destinada al envío inmediato de una misión de observación policial al territorio nacional.
El pedido de asistencia internacional, oficializado mediante un comunicado del organismo hemisférico, se da en un escenario de extrema complejidad interna. El país amanece militarizado bajo la segunda fase de un Estado de excepción por 90 días debido al rechazo sindical al fin de la subvención del diésel. A este conflicto energético se suma una reciente y violenta ola de asesinatos atribuidos al crimen organizado, factores que forzaron a la administración de Rodrigo Paz Pereira a buscar el respaldo operativo y la fiscalización de la comunidad internacional.
Despliegue militar multinacional en camino
La urgencia del pedido ante la OEA se complementa con una drástica medida de seguridad nacional adelantada por el Órgano Ejecutivo. El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, confirmó en declaraciones a la televisión estatal que un contingente militar extranjero arribará al país en el corto plazo para ejecutar tareas de cooperación táctica.
“Una misión con la Secretaría de Guerra de los Estados Unidos también va a aterrizar en las próximas semanas en Bolivia con un equipo multinacional de fuerzas armadas de diferentes países para ir fortaleciendo nuestra capacidad de seguridad”, disparó Aramayo. La inserción de tropas extranjeras busca apuntalar de forma preventiva el control fronterizo y el resguardo de infraestructuras críticas ante las amenazas de parálisis de los sindicatos agrarios y de transporte interdepartamental.
El aval de la Misión de Alto Nivel
La sesión de este miércoles en el Salón Simón Bolívar de Washington, fijada para las 10:00 hora local (14:00 GMT), se sustenta técnicamente en las conclusiones de la Misión de Alto Nivel de la OEA que visitó el país a finales de julio. Dicho informe técnico emitió nueve recomendaciones clave para mitigar la polarización civil, pero enfatizó con vehemencia la obligatoriedad de blindar el orden constitucional vigente frente a presiones fácticas de sectores de oposición.
El documento del organismo internacional establece de forma taxativa que los mandatos presidenciales surgidos de los procesos electorales legítimos “deben ser respetados en su integridad y no pueden ser alterados por vías distintas de los mecanismos institucionales previstos en el orden constitucional boliviano”. Bajo esa línea jurídica defensiva, la solicitud de la policía internacional busca neutralizar de raíz cualquier intento de desestabilización en las calles, mientras el gabinete ministerial intenta sostener los efectos económicos del «diéselazo» fijado en Bs 17,95 por litro.
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