- Más allá de su faceta musical, la vida de Luis Rico estuvo marcada por la defensa intransigente de los derechos sociales y la reconquista democrática.

La Paz, Innovapress, 3 nov 2026.- El firmamento de la música protesta y la canción social en Bolivia viste de luto. A los 81 años de edad, falleció la noche de este lunes el destacado cantautor nacional Luis Rico Arancibia, según confirmaron allegados y referentes del ámbito cultural del país.
Con más de cinco décadas de trayectoria ininterrumpida, el artista dedicó su vida a retratar la historia, las luchas sociales, la diversidad cultural y las realidades políticas de Bolivia a través del folklore.
Nacido en Tupiza (Potosí) el 15 de mayo de 1945 y radicado en La Paz desde 1970, Rico construyó un pilar artístico que recorrió los ritmos del altiplano, los valles y el oriente boliviano.
Su pluma y su guitarra dieron vida a himnos imprescindibles del pentagrama nacional como Cuando Tenga la Tierra, Moto Méndez, Elegía a Juana Azurduy y Matrimonio en el Conventillo. Asimismo, quedó grabado en la memoria colectiva por su magistral interpretación de Viva mi patria Bolivia, compuesta original y magistralmente por Apolinar Camacho.
Un artífice comprometido con la democracia
Más allá de su faceta musical, la vida de Luis Rico estuvo marcada por la defensa intransigente de los derechos sociales y la reconquista democrática. Su firme postura política e ideológica le costó la persecución en los oscuros años de las dictaduras militares.
Tras el golpe de Estado de Hugo Banzer en 1971, sufrió detenciones arbitrarias y el exilio forzoso que lo obligó a retornar de manera clandestina en 1976, para luego marchar rumbo a Francia. Años más tarde, el régimen de facto de Luis García Meza en 1980 lo empujó nuevamente al destierro, encontrando refugio en México, país que le otorgó una segunda nacionalidad.
A lo largo de su carrera, su arte traspasó fronteras, llevando la riqueza cultural andina y latinoamericana por diversos escenarios de Europa, e incursiono también en géneros hermanos como el joropo venezolano y expresiones de Argentina, Ecuador y Perú.
Formación y reconocimientos
Antes de consolidarse como la voz insigne de la protesta social, Rico incursionó en las artes escénicas bajo la dirección de Liber Forti, montando la obra Los tres generales de Raúl Salmón.
Complementó su talento innato con rigurosos estudios en la Universidad Tomás Frías de Potosí, además de especializarse en musicología, etnología y etnomusicología. Su valioso aporte a la identidad nacional fue galardonado en 2013 con el Premio Nacional de Cultura de Bolivia, y más recientemente, en 2024, recibió el Premio Maya Internacional por su trayectoria artística.
La partida de Luis Rico deja un vacío irremplazable en los escenarios bolivianos, pero su obra y su eco persistirán como testimonio inquebrantable de la memoria histórica de los pueblos.
IP/RDC






