- Recuerdan que el Decreto Supremo 5516 establece que la definición del salario básico debe surgir de una negociación entre empleadores y trabajadores.

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La Paz, Innovapress, 13 abr 2026.- La parte patronal como lo es la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) rechazó este lunes la demanda de incremento salarial del 20% al haber básico elevada por la Central Obrera Boliviana (COB) y advirtió que cualquier intento de imponer este ajuste de manera generalizada contraviene la normativa vigente.
Los privados sostienen que una decisión de este tipo sería “incongruente, ilegal e inaceptable”, al recordar que el Decreto Supremo 5516 establece que la definición del salario básico debe surgir de una negociación directa entre empleadores y trabajadores.
De acuerdo con la CEPB, el artículo 21 de esa norma —acordada entre el Gobierno y la COB— reconoce la negociación salarial como una expresión de la autonomía de las partes, ya sea de forma individual o colectiva, pero circunscrita a cada unidad productiva.
De esa forma, señalan, no corresponde fijar porcentajes uniformes a nivel nacional para el haber básico.
La CEPB recordó que el mismo Decreto Supremo 5516 ya determinó el aumento del salario mínimo nacional (SMN), medida que —según señala— está siendo cumplida por todos los sectores, pese a que la califican como desproporcionada y aplicada de manera unilateral.
En esa línea, el ente empresarial enfatizó que la legislación vigente y los acuerdos internacionales establecen que el Gobierno tiene la facultad de fijar únicamente el salario mínimo, pero no el haber básico mensual, el cual debe definirse mediante acuerdos entre empleadores y trabajadores.
Riesgos
Más allá del marco legal, la CEPB advirtió sobre las posibles consecuencias económicas de aplicar un incremento generalizado al salario básico. Señaló que, en el contexto actual, una medida de este tipo podría derivar en el cierre de unidades productivas —especialmente pequeñas y medianas—, pérdida de empleos, reducción de nuevas contrataciones y mayores presiones inflacionarias.
Asimismo, alertó que estos efectos podrían terminar afectando el poder adquisitivo de la población y comprometer los esfuerzos de reactivación económica.
La organización también insistió en que cualquier negociación salarial debe tomar en cuenta factores como la productividad, las diferencias entre sectores y regiones, la situación económica de las empresas y su capacidad real de sostener incrementos sin poner en riesgo su estabilidad.
IP/RDC





