- Con una inversión cifrada en $us 300 millones, el proyecto apunta a transformar la dinámica logística regional mediante el fortalecimiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná como corredor clave de exportación.

La hidrovía Paraguay Paraná es potencial para el comercio boliviano/ arch referencial
La Paz, Montevideo, Innovapress, 3 may 2026.- La construcción de un puerto en el departamento de Soriano, Uruguay, es una oportunidad clave para Paraguay y Bolivia, países sin salida directa al mar. Con una inversión total de 300 millones de dólares, el proyecto tiene como objetivo potenciar el comercio exterior de Paraguay y brindar una alternativa viable para las exportaciones bolivianas.
Respaldada por el presidente saliente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, esta iniciativa tiene el potencial de transformar la integración regional en América Latina. La obra también goza del respaldo de Santiago Peña (Paraguay).
Desde 2015, Lacalle Pou ha respaldado este proyecto que busca beneficiar a Paraguay y Bolivia. Bolivia, sin acceso al océano Pacífico desde 1879, depende de puertos chilenos para su comercio. Este nuevo puerto ofrecerá a ambos países una solución a largo plazo, permitiéndoles tener más control sobre sus exportaciones y reducir los costos operativos.
El Ministerio de Ambiente uruguayo otorgó la Autorización Ambiental Previa (AAP) a Woil S.A., firma del grupo paraguayo Zapag, para edificar un puerto multipropósito.
La terminal multipropósito será emplazada en el departamento de Soriano, cerca de Nueva Palmira, sobre el río Uruguay enfocada en el acopio y transferencia de celulosa —especialmente vinculada al proyecto Paracel— y combustibles renovables, consolidándose como un nodo logístico de alto volumen.
Sin embargo, su relevancia no se limita solo a Paraguay y Uruguay, para Bolivia, país sin salida soberana al mar, representa una alternativa para reducir su dependencia de puertos en Chile y mejorar sus costos logísticos. La conexión fluvial permitiría integrar cargas bolivianas al circuito exportador hacia el Atlántico, ampliando las opciones comerciales del país.

Integración regional y competitividad
El proyecto se apoya en la lógica de integración productiva del Mercosur, donde la cooperación entre países busca potenciar la competitividad global. En este esbozo, la hidrovía se consolida como una vía estratégica que articula territorios de Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.
La obra puede redefinir el mapa logístico sudamericano, desplazando parte del protagonismo de rutas terrestres hacia el transporte fluvial, más eficiente y económico para grandes volúmenes.
Plazos y proyecciones
La construcción está prevista para iniciar en el primer semestre de 2026. El tiempo estimado de ejecución oscila entre 18 y 24 meses, con pruebas operativas hacia finales de 2027 y funcionamiento pleno en 2028.
De cumplirse los plazos, Bolivia podría beneficiarse en el corto plazo de una nueva ruta comercial hacia mercados de Norteamérica y Europa, facilitando exportaciones y fortaleciendo su inserción en el comercio internacional.
Una oportunidad estratégica para Bolivia
Aunque el proyecto nace como respuesta a la necesidad paraguaya de acceso al mar, su impacto regional es innegable. Para Bolivia, históricamente condicionada por su mediterraneidad, la consolidación de la hidrovía como eje logístico ofrece una alternativa pragmática y viable para mejorar su conectividad.
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IP/RDC





