- El sector denuncia que existen pagos pendientes desde hace aproximadamente cinco meses y advierte que la situación económica ya resulta insostenible para las empresas.

Santa Cruz, Innovapress, 21 ago 2026.– La asfixia en el suministro nacional de carburantes amenaza con agravarse drásticamente al inicio de la próxima semana. El gremio de transportistas de cisternas oficializó la declaratoria de un paro nacional de actividades a partir de este lunes, en protesta por la falta de cumplimiento en el pago de los fletes de importación y distribución de diésel y gasolina.
La dirigencia del transporte pesado advirtió que la deuda acumulada por la administración gubernamental ya se extiende por casi cinco meses, una situación financiera que ha dejado a las empresas del rubro al borde de la quiebra técnica debido a la imposibilidad de cubrir los costos operativos diarios en las rutas internacionales.
El presidente del sector cisternista, Sergio Kosky, aclaró que la extrema medida de presión no responde a un capricho o a una intencionalidad política del transporte, sino a la absoluta falta de liquidez provocada por el retraso de los desembolsos oficiales.
“Como bolivianos, como empresarios, somos conscientes de que nuestro país necesita menos paros, menos bloqueos y más trabajo. Pero tristemente nos vemos en la penosa necesidad de tener que parar”, manifestó el representante sectorial.
A la falta de pagos se suma un reclamo histórico del gremio: las tarifas por el servicio de traslado de hidrocarburos permanecen congeladas desde hace 14 años, un desfase económico insostenible frente al encarecimiento actual de los costos de vida, repuestos e insumos.
La situación logística de las empresas se ha tornado crítica, considerando que los transportistas deben realizar largos viajes internacionales hacia Chile, Argentina y Paraguay para abastecer las plantas de almacenaje del país.
Durante estas travesías fronterizas, el sector debe encarar de sus propios recursos el encarecimiento en la adquisición de dólares en el mercado paralelo, además de costear la alimentación de los conductores, peajes internacionales, combustible regulado, pólizas de seguros y salarios devengados.
Alrededor de 7.000 unidades de transporte que prestan servicios directos al Estado se encuentran vinculadas a esta actividad en diferentes rutas, por lo que la continuidad o suspensión del paro general dependerá exclusivamente de que el Poder Ejecutivo convoque a una mesa de negociación inmediata y garantice la cancelación total de los fletes adeudados.
Revisa también: YPFB asegura resolver escasez en 72 horas, desde Asosur instruyen no vender más de 120 litros de diésel ‘fuera de tanque’IP/RDC





