Mery Mamani, la lingüista aymara que ganó una maestría en una Universidad de Estados Unidos, lo hará de pollera

-Perfeccionará la morfología y la morfo-sintaxis del idioma aymara. Habla aymara, español e inglés. Ayudó a sus padres segando cebada, escarbando papa, pisando chuño. Fueron quienes le impartieron los valores más vitales en el ser humano: estudio, superación, respeto, humildad, honestidad y responsabilidad, sobre todo, consigo misma.

Mery Mamani Macías la lingüista alteña que hará una maestría en Estados Unidos/ Fotos: RRSS Mery Mamani

Por Marcelo Padilla

La Paz, Innovapress, 18 mar 2022.- Mery Mamani Macías (26) es la primera mujer boliviana, alteña, licenciada en lingüística de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) que ganó, por esmero propio, una beca para una maestría en la Universidad Arizona de los Estados Unidos. Dice que, en sus estudios, allá, mantendrá el orgullo de su atuendo, la pollera.

“El equipo Linguistics Summer School Bolivia está muy orgulloso de nuestra exalumna, Mery Mamani Macias, quien ha sido aceptada en el programa de Maestría en Lenguas Nativo Americanas y Lingüística en la Universidad de Arizona, EEUU”, dice una publicación de esa institución. El curso en Estados Unidos tiene duración de un año.

Mery se enfoca en la documentación, morfología y la morfo-sintaxis. Ella habla tres idiomas: aymara, español e inglés.

“Yo he estudiado en mi comunidad, -relata Mery- allá he terminado el bachillerato y no trabajaba, pero sí ayudaba en el hogar. Ahí mis papás y la comunidad se dedican a la ganadería, la agricultura y la lechería. Ahí ayudaba y estudiaba y me encargaba de los animales”.

De origen humilde, hija de padres aymaras, dice que perfeccionará sus motivaciones de estudiar su idioma materno, el aymara. “Y lo haré en Estados Unidos también vistiendo de pollera”.

Nació en 1995, en la comunidad de Villandrani que pertenece al área rural de El Alto en el Distrito 9. Es hija de José Mamani y María Macías, tiene dos hermanos mayores, Rubén y Marina, ella es la única que siguió sus aspiraciones en la universidad.

Mery Mamani, junto con sus padres

Ella recibió el ejemplo de sus padres que le impartieron los valores más esenciales en el ser humano, el estudio, la superación, el respeto, la humildad, honestidad y la responsabilidad, sobre todo, consigo misma.

Ella cuenta que durante sus años de escuela en su comunidad tenían seis vacas, seis ovejas, dos chanchos y varias gallinas. “Teníamos nuestros deberes; antes de ir al colegio yo me encargaba de las vacas, recogía la bosta, ayudaba a ordeñar, limpiaba, ése era mi deber y luego me iba a estudiar”.

“Estando en la universidad también he ayudado a mis padres segando la cebada, escarbando la papa, haciendo chuño, pisando chuño”, cuenta.

“Me he dedicado a hacer diferentes cosas, pero me incliné más a la enseñanza del idioma aymara, he trabajado en pequeños y grandes institutos. Actualmente estoy encargada de algunas traducciones y pensando en el viaje de la maestría. Llegar hasta Estados Unidos es algo que no tenía en mente, pero sí en algún momento tuve ese sueño, ese objetivo de salir afuera para trabajar, estudiar o conocer”, confiesa Mery.

Comenta que logró perfeccionar la morfología, lo que le permitió acceder a la beca. “Me gustó mucho la materia de morfología del aymara, me he agarrado de eso, entonces he seguido adelante, además no me ha faltado razones para querer terminar la carrera, porque oportunidades hay muchas, pero quien las aprovecha”.

Mery en una toma junto a su compañeros de la UPEA

Así, Mery terminó su carrera en 2018. “En algún momento estando en la universidad pensé y vi a muchos profesionales que no tienen trabajo, entonces se me entraba el pensamiento de que quizá hubiese estudiado un área más financiera”, confianza, pero Mery continuó y obtuvo su título profesional en 2020. Está agradecida con uno de sus impulsores, su profesor de colegio, Elías Gutiérrez.

“Me siento bendecida por la oportunidad que se me da de ir a otro país para estudiar allá mi propia lengua y cómo analizar la lengua, qué técnicas se deben tomar, qué herramientas existen para analizar no solamente mi lengua, sino hay otras lenguas que están en Bolivia y no están siendo estudiadas”, expresa e indica que su idioma es parte de su identidad como lo será el atuendo que vestirá, la pollera.

IP/MP

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