- Se vienen ajustes estructurales fuertes, como la quita total de la subvención a los combustibles partir de enero de 2027 sin tomar en cuenta el efecto multiplicador que ello contrae. Lo del dólar y la tendencia alcista responde a la receta, al igual que ajuste fiscal, entre otros. No se mira el costo de vida que está por los cielos, la plata, los salarios, ya no alcanzan.

Por Marcelo Padilla
La Paz, Innovapress, 13 sep 2026.- El giro en la política económica del Órgano Ejecutivo ha reactivado el debate político y técnico en el país. Tras una campaña electoral en la que el entonces candidato Rodrigo Paz aseguró reiteradamente que su administración no recurriría a los programas de financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), la reciente firma del acuerdo Stand-By por 1.900 millones de dólares con el organismo multilateral a diez meses de haber asumido el mando ha generado duras críticas de la oposición y de sectores internos del propio Gobierno, quienes advierten sobre los severos condicionamientos que indexan la entrega de divisas a un drástico plan de consolidación fiscal.
Esto fue lo que promedió Paz cuando era candidato: “Yo no voy a ir al Fondo Monetario Internacional a pedir 12.000 millones de dólares. Ya tenemos 40.000 millones de deuda; meterle más carga a la economía es un error. No voy a pedir dinero que después llegará al país y a los primeros que les voy a entregar es a un grupo llamado ahorristas donde el 75% son grandes empresas… 1.500 millones para los poderosos y sólo 500 para los verdaderos medianos y pequeños ahorristas”.
“Este país, si no se roba, la plata alcanza. Cuando no se roba, alcanza. No espero crédito del Fondo Monetario Internacional ni soy de la idea de ir a ese banco, ya que, si no se roba, el dinero es suficiente”.
La receta del FMI que ya se aplica
La aplicación de las metas macroeconómicas acordadas con el FMI ha comenzado a traducirse en medidas de alta sensibilidad social. A decir del propio titular del Ministerio de Economía, Christian Morales ya proyectan la eliminación gradual y definitiva de la subvención a los carburantes hacia enero de 2027, una disposición que busca reducir el déficit fiscal, pero que analistas sectoriales señalan que provocará un inevitable efecto multiplicador en la estructura de costos del transporte y de la canasta básica familiar, cuyo índice de precios al consumidor ya registra una tendencia alcista en los mercados populares.
“Lo que nosotros queremos encarar es justamente esta reducción del subsidio de los combustibles de una forma gradual”, puntualizó Morales.
“Este programa económico (…) es el correcto para salir de esa debacle que hemos heredado de los gobiernos anteriores”, anotó.
Admitió que actualmente es “muy difícil” para el Tesoro General sostener los precios subvencionados. Detalló que el litro de gasolina se comercializa en Bs 6,96. El diésel para transportistas cuesta Bs 9,80, mientras que para los grandes consumidores alcanza los Bs 16,50. Atribuyó este elevado costo a la volatilidad de la logística externa y a los severos conflictos bélicos en Oriente Medio.

Advertencias desde la oposición y el propio binomio
Las repercusiones políticas no se han hecho esperar. El expresidente y líder de la alianza Libre, Jorge ‘Tuto’ Quiroga, señaló que el encarecimiento de la vida y la volatilidad en el mercado cambiario con un dólar con tendencia al alza responden directamente a los criterios de flexibilización y flotación implícitos en las recetas fiscales del organismo.
Quiroga advirtió que aplicar un ajuste de shock sin medidas compensatorias de atracción de capital privado estrangulará el poder adquisitivo de los asalariados.
Por su parte, el vicepresidente, Edmand Lara, profundizó sus cuestionamientos a la conducción económica de la plaza Murillo. Durante sus recientes declaraciones a los medios, Lara denunció de forma abierta que el rumbo adoptado por el presidente Paz contradice el programa original con el que pidieron el voto de la ciudadanía.
El segundo mandatario enfatizó que el costo de vida actual “está por los cielos” y que las medidas fiscales pactadas a espaldas del debate legislativo terminarán siendo pagadas por los hombros de las familias de menores ingresos, cuyos salarios reales han perdido capacidad de compra frente a la inflación interna.
“Rodrigo decía en campaña ‘si no se roba la platita, la platita alcanza’… entonces, ¿ahora Rodrigo se está robando la platita? ¿Por qué ahora la platita no alcanza y la primera opción fue correr al FMI?”, recordó Lara.
Ajuste cambiario y fiscal
Según las cámaras de comercio y gremios productivos del eje central reflejan una creciente preocupación por el desabastecimiento de divisas y la devaluación encubierta que encarece los insumos importados.
El programa con el FMI contempla, además de la revisión de los subsidios energéticos, un recorte en el gasto de capital del sector público y la optimización de las empresas estatales para contener el gasto corriente.
La etapa de implementación del acuerdo financiero obligará al Órgano Ejecutivo a remitir las leyes modificatorias del Presupuesto General del Estado 2027 ante la Asamblea Legislativa de cara al próximo año, un escenario donde la bancada oficialista ya no cuenta con mayorías automáticas y donde el debate se centrará en el costo social de haber recurrido a la ventanilla del FMI tras diez meses de haber negado dicha posibilidad.
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